Todos los que ven Ultimate Survivor o Survivor Man la (¿las?) serie (¿series?) del megafriki Bear Grylls (entrada en frikipedia), saben que este tipo no está bien de la cabeza.
Vale que lleva siempre dos cámaras con él, dos cámaras que llevarán su bocadillo de cantimpalo y su bota de vino para compartirla con el presentador cuando este dice desfallecerse de hambre.
Vale que todo es un espectáculo dramatizado para darle más empaque a la serie y que el tío se comportará como todo hijo de vecino cuando las cámaras de apagan.
Pero lo que está claro es que alguien que pilla un pez del río, le saca las tripas quebrándolo con sus manos y se las come, no es muy normal. Alguien que dice estar muriéndose de sed en la Sabana, coge una mierda de elefante tamaño XXL, la estruja y bebe el líquido que sale de dentro, no es muy normal. Alguien que ve una cebra muerta y dice “oh, esta carne huele mal, me pondría enfermo si la como, pero sin embargo, estos gusanos de aquí… son la mar de nutrtivos”, no es muy normal. Eso por no comentar cuando pilla un trozo de carne que le parece “más saludable” y se lo come sin cocinar ni nada.
El caso es que el amigo Grylls tiene problemas cada dos por tres; fracturas (dice que se rompió la columna saltando en paracaídas y que anda de milagro), picaduras, sabañones, almorranas… y ahora esto:

No, no es un chinorri, es Bear Grylls tras ser atacado por abejas mexicanas furiosas. Comparen con su aspecto original:

Sólo por estos detalles, el tal Bear ya es un mítico de la tele, y te haces unas risas a la vez que aprendes qué hacer cuando un avión te tire en paracaídas en una miniisla del pacífico. Que nunca se sabe, oiga.
Más en Discovery Channel (El Último Superviviente) y en su bloga. Y algún video por aquí.
Esto no es oscense! es obsceno! jijijijijij
perdón.