Los gobiernos tendrían que preocuparse menos de la Economía Mundial, del terrorismo, del SIDA y todas esas nimiedades y deberían prohibir de una puta vez la letra Comic Sans.
Y ahora ya hasta los ingenieros abusan de ella en sus emails de trabajo:

Ya saben de mi tirria a la Comic Sans.
Superencontra de la Comic Sans.
Con lo bonita que es la Gill Sans, que acaba igual y queda mejor.